
Aunque nos chifla el running ante nuestro inminente traslado, bueno lo de inminente me lo digo para animarme, pues lleva siendo inminente desde Febrero, pero volviendo al tema, ante nuestro próximo cambio de residencia nos encontramos (mi mujer y yo) ante una de las situaciones más complicadas que hay en este mundo, elegir gimnasio. Para muchos os sonará a risa, pero en absoluto. Ahora mismo estamos muy bien acostumbrados, pues nuestro gimnasio está justo en frente de casa, a 1 minuto andando. Es una instalación bastante nueva, debe tener 4 añitos, es municipal, barato y muy completo, y lo mejor es que es difícil verlo lleno.
Para mi, sin duda, las claves para que escoger un gimnasio son:
1.- Localización:
El mejor Gimnasio es aquel que usas. Es decir, puedes hacerte socio del Gimnasio donde debe ir Lady Gaga, con albornozes de oro y colonia por las salas, pero si no lo usas no sirve para nada. Y para ir, ha de ser un lugar o cerca de casa, o de muy fácil acceso, con mucha zona de aparcamiento, sino está más que demostrado que se acaba por no ir.
2.- Precio:
En general me parecen una barbaridad los precios de los gimnasios, no me parece mal que alguien se quiera ganar la vida con ello, pero con los tiempos que corren, la media de precio de un gimnasio esté al rededor de 50 o 60€ por persona me parece una barbaridad. Así que entre dos buenos gimnasios optaría por el más barato, aunque eso implicara por ejemplo que tuviera algún servicio menos, como lavanderia, solarium, o similares.
3.- Espacio:
Hay lugares a los que llaman Gimnasios pero deberían llamarlos “pisos francos”. Yo lo siento, pero en la sala de mi casa no puedo abrir un gimnasio, y soy consciente de ello, pues parece que hay gente que no! Un gimnasio ha de ser un lugar amplio, con luz, con espacio vital, para que todas las personas que están al mismo tiempo sudando no se toquen continuamente, y con capacidad para tener bastante material deportivo como para satisfacer a la mayoría de sus usuarios, y no hacer cola como para ir a un concierto.
4.- Material:
No es necesario que el gimnasio esté dotado de las últimas tecnologías en maquinaría para entrenar, pero si que las máquinas y las instalaciones en general sean contemporáneas. He visto gimnasios que valen 200€ al mes con unas máquinas digitales, robotizadas… y otros con máquinas que usaba mi abuelo cuando empezó a entrenar con pesas. Entre una cosa y otra hay un mundo, así que no necesitamos máquinas de la NASA ni máquinas de la edad de piedra, simplemente cosas correctas y actuales.
5.- Personal/Personas:
Sin duda esto es importante, si no nos encontramos bien entre los usuarios del gimnasio y el personal, es decir, nos sentimos desplazados o fuera de lugar, dejaremos de ir al gimnasio, y consecuentemente eso es un problema, así que antes de apuntarnos debemos ver que tipos de usuarios y de personal tiene ese gimnasio. Por ejemplo un gimnasio plagado de “quinceañeros” puede ser un caos de gritos y riñas adolescentes, pero un gimnasio plagado de super mazas de 100kg y un brazo como mi cabeza, me va a generar verguenza propia y ajena…
Al final lo más importante es hacer algún tipo de deporte para encontrarnos bien y mejorar nuestra salud, y si no hay ningún gimnasio que nos guste, o directamente no nos gusta ir al gimnasio, en casa y con métodos caseros se puede conseguir hacer un buen trabajo físico y además barato. Salud y a trabajar…
