¿Es rentable la honradez?

Espero que Pedro Serrahima, @serrahim en twitter me perdone, pero he cogido la frase de un tweet que el publicó el Jueves de la semana pasada como reacción a mi post sobre Pepephone.

Su tweet era este:

Pedro Serrahima (@serrahim)

@Curroquevedo lo que escribe @KOBESINTES demuestra que es rentable la honradez. Hoy nos ha dado subidón a todos en pepephone :-)  Thu Sep 09 15:18:28 2010

La verdad es que este tweet me ha hecho pensar mucho desde ese día. Es posible hoy en día pensar en negocios o en empresas y mezclarlo con la palabra honradez. De hecho he intentado pensar cuanto hacía que no oía la palabra honradez. Para muchos la honradez no es más que un adjetivo que se usa en los cuentos para niños, donde se les inculca los que deberían ser los valores ante la sociedad, pero lo curioso es que conforme nos hacemos mayores olvidamos esos cuentos leídos de peques y por desgracia olvidamos la mayoría de los valores que nos enseñan.

Pero si en nuestras vidas es realmente difícil  predicar con la honradez, aún me es más difícil pensar en ella en las relaciones laborales o comerciales. Quizás es por mi carácter comercial, pero no me imagino a alguien vendiendo algo por 10 cuando en verdad por 12 ya tenía la venta cerrada y diciendo: “sabe que, en verdad por 10 aún gano dinero, así que pagueme 12…” os suena a que me he tomado algún tipo de sustancia psicotrópica verdad?

Por eso cuando leí el tweet de Pedro la verdad es que me dejó fuera de juego, usando el típico símil futbolístico. Pepephone por supuesto es una empresa, y como tal su objetivo es ganar dinero, y no nos engañemos, cuanto más mejor, pero parece que alguien empieza a pensar que es posible combinar ganar dinero con ser honrado.

Para mi un ejemplo claro de honradez es mi mecánico Dani. Dani es un chico de un pueblo cercano a Barcelona, Esplugues, donde regenta un taller mecánico especializado en neumáticos aunque también toca mecánica en general. Dani en sus inicios era empleado de este taller, y en un momento en el que el anterior propietario decidió venderlo por sus constantes perdidas, decidió arriesgar y se lo quedó. Dani ni ha cambiado el nombre del taller. Lo único que ha hecho es trabajar, mucho, muchísimo diría yo, pero con honradez. Lo conocí por que era cliente de mi sucursal y un día le llevé mi coche ya que parecía que tenía un pinchazo en una de las ruedas traseras. La ultima vez que había tenido un pinchazo llevé mi coche al concesionario oficial y no solo no me lo repararon, sino que me cambiaron dos ruedas para no generar desestabilización en el desgaste, me dijo un jefe de taller con bata blanca y un moreno envidiable. Dani, por su lado, con las manos manchadas de grasa me reparó el pinchazo y me dijo que tenía rueda para tiempo, y me cobró 5€. Des de ese momento es obvio que mi coche, el de mi mujer, el de mi amigo Juanma, el de Marta, el de mi suegro, el de mi suegra, y el de todo aquel que me pregunte irá a su taller. ¿Por qué? es sencillo, a mí me ha seguido tratando con la misma honradez que la primera vez, me arregla lo que ha de arreglar e incluso a veces justifica haber tenido que cambiar alguna pieza como disculpándose, pero además a todo el mundo que ha llevado el coche de mi parte lo ha tratado igual de bien.

Por cierto, hoy en día Dani os aseguro que su problema precisamente no es el dinero, es que el taller se le ha quedado pequeño y no puede atender a todos sus clientes con la agilidad que le gustaría.

Reflexionemos….

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