
Hoy en día hablar de Internet es hablar de dinamismo, volumen y especificidad. La famosa frase publicitaria “o te mueves o caducas” sería una gran referencia para definir el entorno donde nos movemos. Con una situación económica complicada, donde las formulas de antaño para enderezar el ciclo económico han resultado insuficientes, por ejemplo véase el caso del aumento del endeudamiento público, que ha acabado por generar un stop & go por parte del Banco Central Europeo ante el descontrol generalizado de los Gobiernos de la Unión, y transformándose en la toma de decisiones antipopulares y restrictivas del gasto, hablar de internet es hablar de soluciones.
Cada día más están cambiando los hábitos de consumo. El aumento de las jornadas de trabajo, de los trayectos por los crecimientos urbanísticos y de la gran cantidad de oferta de productos, hace que cada vez más gente utilice internet para buscar productos, ofertas de precio sobre esos productos y además conocer y compararlos con otros de la competencia. Afirmar que está obsoleto el modelo tradicional de negocio sería muy valiente y quizá temerario, pero lo que si es cierto es que las fórmulas que hasta ahora funcionaban o se ajustan a los nuevos tiempos o sin duda quedarán atrapadas en un callejón sin salida.
Pero hablar de internet ya no es hablar solo de páginas web, lo que se conoce como internet 1.0 podríamos decir que está más obsoleto que los medios de comercialización tradicional. El usuario actual de internet ya no solo exige que un fabricante tenga una web, quiere una web dinámica, actualizada y en donde puede expresar y comunicar aquello que quiere o aquello que no le gusta. De aquí el nacimiento de lo que hoy conocemos como web 2.0, una nueva fórmula de comunicación basada en la bidireccionalidad, de ahí del nombre usado 2.0 donde ya no importa solo que lo que la web indica sino también lo que los usuarios opinan, en los foros, entradas o en entornos sociales, una nueva fórmula donde lo importante es la comunicación.
A estas alturas algunos pensarán que la teoría esta muy bien pero que en la práctica ¿dónde está el negocio en esto de internet?, y esa es la gran pregunta a responder. Hasta ahora las empresas pagaban por estudios de mercado, se realizaban encuestas y gran parte del presupuesto de marketing iba destinado a conocer que quería el consumidor. La conclusión de todo es sencilla, la información es poder, y si algo hay en internet es información. El problema está en que no basta con estar en internet, es decir, no basta con abrir una página en facebook, un perfil en linkedin, uno en twitter y tener una web, si estas no se actualizan, no están al día, no se responden a las preguntas de los usuarios, acaba siendo contraproducente y provocando el cierre 2.0, se podría comparar con la figura jurídica del “nasciturus”, se le da personalidad jurídica pero no la termina de ejecutar dado que realmente no nace. De ahí la importancia de que todas los elementos que construyen un negocio sean conscientes de la importancia de adaptarse a los cambios, des del equipo de dirección, hasta el de comunicación, marketing y ventas, para poder dotar de la riqueza, transparencia y usabilidad que requiere estar en un entorno 2.0. Por ese motivo nacieron los conocidos como community managers. ¿Quién son estos señores con este nombre tan extraño? Los community son los encargados de virtualizar y dotar de dinamismo las empresas. Son quienes han de hablar en nombre de la empresa en los canales virtuales, moderando los foros, gestionando los perfiles y respondiendo a los usuarios, a la vez que buscan nuevos canales de comunicación para llegar a más usuarios, y en definitiva a más clientes potenciales, de ahí pues de la importancia de saber escoger a un buen community manager, pues un error, una palabra fuera de contexto o una opinión determinada puede tener más influencia publicada en un medio online que en la prensa escrita.
Como ya he repetido anteriormente hoy en día en internet no basta con tener web, de hecho hoy ya no se abren webs, se inician blogs que son los paradigmas de la comunicación, y sobretodo se lanzan plataformas o portales. Es importante este matiz, no son webs y me repito, son plataformas. Y por qué plataformas, pues sencillamente, por que una plataforma según la definición del Diccionario de la Lengua Española es aquel tablero horizontal descubierto y elevado donde se pueden ir añadiendo cosas o personas. Y es curioso por que desconozco la antigüedad de esta definición pero casualmente habla de cosas, léase también productos, y personas, léase clientes. Pero además dice que se pueden añadir cosas, es decir hay dinamismo, se pueden poner y quitar cosas, donde el límite en este caso ya no es físico sino virtual.
Pero hay unas características o unos elementos que tiene que tener una plataforma en internet para poder ser un nuevo modelo de negocio válido y se podrían resumir en los siguientes:
Tiene que ser innovadora. En internet y en el mundo real parece que todo está inventado, pero no siempre es así, siempre hay cosas a mejorar o formas diferentes de comunicar lo mismo.
Tiene que ser transparente. Ofrecer productos irreales, falsos, con características milagrosas o a precios impensables lo único que producirán es el abandono virtual. El cliente y usuario quiere saber que está comprando, como es, que hace, a que precio y cuando lo va a tener. Se han de informar más aún si caben las condiciones legales, las bases de compra y las vías de reclamación, no solo por motivos legales, sino para generar confianza.
Tiene que ser dinámica. El contenido, la forma y el mensaje se tiene que ir adecuando en función de las percepciones de los usuarios. Ningún modelo es definitivo y lo que hoy sirve, mañana puede estar obsoleto. De ahí la importancia de dotar a estas plataformas de elementos de comunicación bidireccional, para poder opinar, y al fin y al cabo recoger información, recordad que información es poder.
Tiene que ser visual pero simple. Para cosas aburridas ya están los anuncios de televisión. Pero no basta con añadir mil animaciones con flash, dos videos y tres banners con luces de neón. A los usuarios les gustan las plataformas con buen gusto, sencillas pero con un diseño atrayente, sin llegar al minimalismo, pero donde por sentido común sepas encontrar la información donde tu mismo la pondrías.
Tiene que ser ejecutiva. De que sirve tener la mejor plataforma del mundo con millones de Gigabytes de información si no puedo con un solo click poner mi tarjeta de crédito y comprar ese producto. Estamos hablando de un nuevo modelo de negocio y como tal nos tiene que aportar negocio, por lo que cuanto más fácil sea comprar y más claro como hacerlo mucho mejor. Y sino fíjense en el ejemplo de Apple con su itunes Store, es tan simple como clickar un botón al lado de una canción para comprarla si esta te gusta, repito no 2 o 3 clicks, un solo click.
Tiene que ser social. Tiene que permitir la interacción entre los propios usuarios de la plataforma para opinar, aconsejar y discutir sobre la propia plataforma. Y además tiene que permitir la interrelación con otras plataformas sociales, para poder abarcar y llegar a más usuarios.
Internet como conclusión es sin lugar a dudas una nueva vía de comunicación, que bien usada puede ser una excelente plataforma para potenciar negocio, pero que no es la única, abandonar el resto también podría ser un error, pero desestimarla como tal es entrar en un sueño eterno del que difícilmente despertaremos. Sino hablemos de cifras, hoy en día una inversión de 100€ en un banner de internet tiene como mínimo entre 5 i 7 veces más target objetivo que un anuncio en televisión, que además seguramente su coste será como mínimo 100 veces superior. Por que tal y como indican las siglas de internet, WWW (World Wide Web), en internet no hay limites, bueno, el único limite de momento es el mundo.
